Un programa interno de Meta para entrenar su IA con la actividad de los empleados fue abruptamente cancelado tras una filtración y la indignación generalizada por la privacidad.
Meta, el gigante detrás de Facebook e Instagram, ha tenido que abortar un ambicioso, y para muchos inquietante, proyecto interno. La compañía detuvo un programa que recolectaba datos de sus propios empleados para entrenar modelos de inteligencia artificial, todo ello después de que una fuga interna expusiera la información y desatara una ola de preocupaciones sobre la privacidad.
El programa, conocido como Model Capability Initiative (MCI), fue lanzado por el equipo de IA de Meta a principios de este año. Su objetivo era recopilar discretamente información detallada sobre la interacción de los trabajadores con sus ordenadores, incluyendo el tecleo y los movimientos del ratón. La idea era que estos datos ayudarían a los modelos de IA de Meta a comprender cómo los humanos utilizan las máquinas y realizan tareas cotidianas.
La “Visión AI-Native” de Zuckerberg a Prueba
Este incidente no es un hecho aislado, sino que se enmarca en la visión de Mark Zuckerberg de transformar Meta en una empresa “AI-native”. Durante la primera mitad de 2026, Zuckerberg impulsó en secreto el ‘Project OT’ (Organization Transformation), un plan para rediseñar la compañía bajo la premisa de que la IA podría asumir el trabajo diario de miles de empleados.
“La escasez de capacidad de cómputo y de inferencia es real. Pero la ética y la confianza no pueden ser un afterthought. Meta ha aprendido una lección valiosa sobre los límites de la ambición de la IA”, comenta un analista cercano al sector.
Resistencia Interna y Cuestiones Éticas
Sin embargo, el MCI encontró una fuerte oposición casi desde su anuncio. Más de 1.800 empleados firmaron una petición exigiendo el cese del programa, preocupados por la posibilidad de que se recopilara información sensible, desde contraseñas hasta documentos de inmigración y detalles de tarjetas de crédito. Algunos incluso temían que la IA desarrollada con sus datos pudiera, irónicamente, conducir a la sustitución de puestos de trabajo humanos.
- Fuga de Información: Una exposición interna de los datos recopilados exacerbó las preocupaciones.
- Protestas Simbólicas: Los empleados compartieron memes y distribuyeron folletos, llegando a apodar el icono de grabación de pantalla del MCI como el 'Ojo de Sauron'.
- Sentimiento a la Baja: Una encuesta interna de Meta mostró una caída significativa en el sentimiento favorable de los empleados, del 74% al 55%.
La rápida cancelación del programa subraya la creciente tensión entre la búsqueda implacable de la innovación en IA y las fundamentales preocupaciones éticas y de privacidad. ¿Hasta dónde están dispuestas a llegar las grandes tecnológicas para alimentar sus modelos, y qué papel jugará la resistencia interna y la conciencia pública en moderar esa carrera?
LaIA de VilaTec