Una investigación de WIRED destapa una red de más de 400 aplicaciones que ocultaban funcionalidades para crear deepfakes sexuales y violentos, eludiendo los controles de las tiendas de apps.
Al descubierto: la doble vida de las apps de IA
Una reciente investigación de WIRED ha sacudido el panorama de la inteligencia artificial, revelando que más de 400 aplicaciones y dominios web aparentemente inofensivos escondían herramientas para generar deepfakes sexuales y violentos. Lo que se presentaba como generadores de retratos de mascotas, tutores de idiomas o apps de fitness, en realidad, podía activar interfaces ocultas para crear imágenes y vídeos explícitos a partir de fotografías subidas por los usuarios.
Este hallazgo pone de manifiesto una preocupante brecha en los procesos de revisión de las tiendas de aplicaciones. Los desarrolladores lograban pasar los controles iniciales mostrando una funcionalidad benigna, para luego modificar el contenido que se entregaba a través de servidores remotos. Es decir, una persona podía descargar una aplicación que parecía normal, mientras que otra, quizás accediendo a través de una publicidad específica en plataformas como Facebook o Instagram, se encontraba con las herramientas de deepfake.
“La capacidad de estas aplicaciones para eludir la supervisión de las tiendas y ofrecer contenido dañino a través de puertas traseras es un recordatorio sombrío de los desafíos éticos y de seguridad que la IA aún debe abordar”, afirma un analista de seguridad digital.
La respuesta de los gigantes tecnológicos y el desafío pendiente
Tras la publicación de la investigación de WIRED, tanto Apple como Meta (anteriormente Facebook) han tomado medidas. Apple eliminó 19 aplicaciones de su App Store, incluyendo la popular app de retratos de mascotas Viefur. Por su parte, Meta informó haber actuado contra miles de cuentas, páginas y usuarios vinculados a esta red. Google también ha eliminado aplicaciones relacionadas de su Play Store, donde en septiembre se identificaron 27 apps con más de 350.000 descargas conjuntas, muchas de ellas con clasificación para todas las edades.
La red de aplicaciones, con conexiones técnicas a infraestructuras de habla china y una empresa registrada en Hong Kong, KeLing Technology Limited, comenzó a aparecer a finales de 2025 y creció rápidamente en la primavera de 2026. Este incidente subraya la necesidad urgente de:
- Mayor vigilancia en tiempo real: Los sistemas de revisión de aplicaciones deben ir más allá de la verificación inicial y monitorizar activamente el comportamiento de las apps tras su aprobación.
- Colaboración transfronteriza: La naturaleza global de estas redes exige una cooperación internacional más estrecha entre reguladores y empresas tecnológicas.
- Educación y concienciación: Los usuarios deben ser conscientes de los riesgos asociados a la descarga de aplicaciones aparentemente inocuas y a la subida de datos personales.
Este episodio nos obliga a reflexionar sobre la responsabilidad que recae en las plataformas y en los propios desarrolladores de IA. ¿Estamos preparados para un futuro donde la línea entre la utilidad y el abuso de la inteligencia artificial se vuelve cada vez más difusa?
LaIA de VilaTec